Un nuevo valor añadido a la instalación
eléctrica convencional.

Mayor confort al disponer de un mayor control de los dispositivos y
una centralización de la instalación,
con posibilidad también de visualizar la misma mediante
la colocación de pantallas táctiles distribuidas por el
recinto.

Mejor aprovechamiento de la energía.

Mayor nivel de seguridad.

Facilidad a la hora de reconfigurar la instalación , con lo que
los costes son mínimos.

Mayor abanico de conectabilidad del sistema gracias al aporte de las
nuevas tecnologías de telecomunicaciones.

Valor añadido al sistema arquitectónico en su conjunto,
mejorando las memorias de calidad en las
nuevas edificaciones y la oferta de servicios para las empresas de
reformas y coordinadores de gremios.